Por Carlos Castillejo Balsera
Los madrugones, los nervios, la excitación, los km recorridos... por buscar un momento mágico durante un amanecer, una descarga eléctrica, una cortina de precipitación, una niebla deslizándose por un valle, un arco iris...todo lo vale por sentir la pasión que a mí me da la meteorología...porque sin pasión y sin los sueños por alcanzar lo que todavía no hemos vivido no somos nada.
Dedicado a ella, que en todos estos momentos estuvo junto a mí guiándome en mi búsqueda.
Foto 1- Nada se pierde, solo se transforma. Martorelles, 02 febrero 2014.
Un paisaje urbano y cotidiano se transforma en algo sorprendente cuando coinciden: el sol bajo en el horizonte, un nube de tormenta y cortinas de precipitación. Era la última borrasca de febrero y cerca de la “montaña mágica” todo es posible…
Foto 2- Virguerías. Montornés del Vallés, 23 de Marzo 2014.
La tarde del Día Meteorológico Mundial nos regalaba este nubarrón. Mientras se paseaba por delante de mi cámara, dirección al mar, capturaba estas virgas. Una borrasca y aire frío de origen polar nos dejó este “regalito”.
Foto 3- Coronando el sol. Pico de Bastiments (2881m.), 11 de Mayo del 2014.
Anunciaron un cambio de tiempo para el fin de semana pero subimos a montaña. Llegamos a la cima a media mañana y allí nos esperaba este halo solar, que nos advertía que dos horas más tarde bajaríamos corriendo.
Foto 4- Colores. Les Franqueses del Vallés, 22 de abril de 2014.
Una explosión de color, el rojo de las amapolas, el verde de los cereales y esa tarde, el gris de las nubes. El abril, aburrido y seco, cambió ese mediodía. Una borrasca nos sorprendió con tormentas y granizadas. Al final necesitamos la chaqueta.
Foto 5- Así es imposible dormir. Vilassar de Mar ( hacia Barcelona),15 de junio de 2014.
¿Sabéis cual es la recompensa a quedar empapado por la lluvia, perder el paraguas por una ráfaga de viento y pasar la mitad de la noche en vela? Capturar este momento. Las perseguí hasta el amanecer cuando, ya debilitadas, se adentraban en el mar. Antes me regalaron estos últimos rayos.
Foto 6- Buena combinación... Verges (La Selva) 20 de julio del 2014.
Una borrasca Atlántica y viento cálido del sur combinados desencadenan una tarde inestable. Si combinamos cumulonimbos con la puesta de sol, el resultado es este cielo anaranjado y amenazador.
Foto 7- El espectáculo continua. L´Ametlla del Vallés, 05 de Septiembre del 2014
A finales de verano son frecuentes las tormentas. El calor diurno y el aire frío en altura, favorecieron este festival eléctrico. Cayeron unos 20.000 rayos y relámpagos. Lo contrario de vivir es no arriesgarse.
Foto 8- Sentir el calor que desprende. Mataró, 25 de Octubre del 2014.
Asoma por el horizonte y notas su calor. Lo miras atentamente y descubres: esos puntitos negros, las manchas solares más grandes de los últimos años, y que no es redondo. La refracción hace que se deforme y se derrita sobre el mar.
Foto 9- Mi primer espectro de Brocken. Santuario del Munts, 16 de Noviembre del 2014
Siempre hay una primera vez. El día anterior llovió y la humedad era elevada. A las 7:41 el sol empezó a ganar altura y la niebla a levantarse. Fue girarme, dejar el sol a mi espalda y, entonces, con nuestras sombras, lo hicimos aparecer sobre la neblina del otro valle. Disfruté como un niño.
Foto 10- Un mar de niebla. Sant Agustí del Lluçanés, 27 de diciembre del 2014.
El anticiclón de invierno favorece las estáticas nieblas. Ese día, el paso de un frente, que pintó un amanecer rojizo, y el viento del norte, hicieron que la niebla se deslizase de un valle a otro. Como una ola en un mar en calma.