Esa gran afición


Por Adrián Valencia Castillo

Lo que de pequeño era lo que más miedo me daba (como las tormentas, o una simple nube negra), al final, me acabó enamorando. Tenía alrededor de los 10-11 años cuando todo esto comenzó, con una simple compacta de Nikon… esta gran locura. Locura, como dirían nuestras abuelas, si nos ven bajo una tormenta con cámara en mano, poniendo nuestra vida a merced de los elementos, para sólo conseguir un puñado de fotos. Y es que hay un dicho, el cual dice: “Sólo entiende mi locura quien comparte mi pasión”.

Poco he podido sacar en este 2014 ante la monotonía del sur peninsular. Este año fue la primera vez que cogí una réflex y la utilicé mayormente para esto. También decir que carezco de transporte para ir en busca de los fenómenos adversos, así que todas las fotos están tomadas desde mi propia casa, en Archidona, Málaga.

Por lo tanto os dejo con estas diez fotografías, a modo de un resumen un poco chapucero de lo más destacable que ha pasado por estas tierras, eso sí, ojalá estuvieran retratados todos los momentos perdidos. Nótese mi afán por los fenómenos tormentosos.

Todas las fotografías están ordenadas cronológicamente.

Foto 1- 12 de mayo de 2014.
Llevaba tres meses contados con la réflex, empezaba a cogerle el “tranquillo” a la máquina. Aquí retratando un atardecer algo lineado



Foto 2- 31 de mayo de 2014.
Situación típica de DANA con el verano a la vuelta de la esquina. Aquí vemos un Cumulonimbus Arcus acercándose rápidamente hacia mi posición desde el N-NE.



Foto 3- 31 de mayo de 2014.
Mismo día, misma situación. El embolsamiento de aire frío seguía formando tormentas hasta por la noche. La foto está tomada hacia el W-SW. Las luces del fondo, difuminadas por la lluvia, corresponden a la población de Antequera.



Foto 4- 16 de junio de 2014.
Una tormenta severa sobre la provincia de Córdoba hacía extender su yunque hasta las costas malagueñas. Aquí retratado desde Archidona, con la Peña de los Enamorados debajo.



Foto 5- 18 de septiembre de 2014.
Nos metemos en septiembre, mes de las tormentas por excelencia. Aquí vemos una en su retirada hacia el NE.



Foto 6- 25 de septiembre de 2014.
Un Cumulonimbus Incus se alza al cielo al atardecer hacia el NE. Delante de él, quieren cobrar protagonismo unos Stratus con síntomas de Inestabilidad Kelvin-Helmholtz.



Foto 7- 25 de septiembre de 2014.
En ese mismo día, un Cúmulus Congestus, o en su defecto, un Cumulonimbus Calvus, aparece detrás del monte queriendo ser retratado por su bella convección.



Foto 8- 11 de octubre de 2014.
La situación atmosférica en ese día me pilló totalmente desprevenido, por lo que la sorpresa fue aún mayor cuando me asomé a la terraza y me encontré con una señora Línea de Turbonada gestándose frente a las costas de Cádiz y adentrándose en Sevilla y Córdoba, posteriormente en Málaga, para acabar muriendo a altas horas de la madrugada sobre la provincia granadina.



Fotos 9 y 10- 9 de noviembre de 2014. Este chubasco típicamente invernal nos visitó de forma inesperada. Cuando vienen del N o NW y al atardecer, vemos el colorido elemento óptico, el arcoíris aquí retratado de forma que, gracias al sol y a la lluvia, aparece como si estuviera pintado sobre un lienzo.