Por Rodrigo Zapatero Flórez
9 de noviembre de 2014. Pico Almonga (Cervera de Pisuerga, Palencia)
La previsión para el domingo 9 de noviembre de 2014 era de claros y nubes, con temperaturas frías y algo de viento. Las posibilidades de precipitación eran bajas… por la mañana. A partir del mediodía aumentaban progresivamente
Y en efecto, pudimos comprobar como para Ruesga, un pueblecito palentino situado junto al embalse del mismo nombre y al lado de Cervera de Pisuerga, la predicción se cumplía a rajatabla.
Comenzamos el día junto al embalse, como se ve en la primera foto, en una zona de claros y temperatura fresca, poco más de cero grados pero agradable para caminar al sol.
A medida que fuimos ascendiendo el Pico Almonga (1.519 m) pudimos comprobar cómo iban acercándose nubes amenazadoras que nos siguieron los pasos hasta llegar a la cima poco después del mediodía. El frío y el viento allí arriba comenzaban a hacer acto de presencia con intensidad, pero habíamos llegado todavía sin mojarnos.
Desde allí pudimos ver cómo en algunas zonas comenzaban a descargar las nubes y cómo el viento las acercaba hacia nosotros, así que nos apresuramos a colocarnos los impermeables para prepararnos para la que se nos venía encima.
Sorprendentemente, todo lo que nos alcanzó fue un poco de lluvia semicongelada (algo así como granizo, pero muy fino), al tiempo que la nube pasaba al lado de la cima de la montaña a gran velocidad dejándonos, por unos pocos metros, a salvo.
Desde arriba pudimos ver después, mientras comenzaba de nuevo a salir el sol, cómo la misma nube descargaba sobre el pueblo para después alejarse dejando tras de sí un bonito arco iris. Y después de nuevo el sol, acompañado de una temperatura más agradable que nos acompañó durante la bajada.