Bosques bajo la lluvia


Por Patxi Perez Franco

Me gusta salir a fotografiar bosques los días de lluvia, porque esta les otorga un aire más místico y acrecienta sus tonalidades. También las pequeñas torrenteras se cargan de agua dotando de cierto dinamismo la soledad del bosque en una jornada lluviosa.
De todos los bosques siento predilección por los hayedos, y cuando las hayas son trasmochas, con sus formas achaparradas y semi ocultas sus siluetas bajo la capa de una fina lluvia, el entorno se transforma en algo mágico como de cuento. Estos bosques cubiertos en épocas de lluvia por una alfombra de hojas ocres y forrados los troncos de un verde intenso te hacen sentir la importancia de la lluvia en nuestras vidas.
Hayas, robles, abetos, tejos o álamos, da igual, todos ganan en intensidad y se magnifican cuando el agua cae sobre ellos. La sensación de que el entorno cobra vida propia es indescriptible, y al ver todo lo que nos rodea te das cuenta de que allí no eres nadie, de que eres un intruso bajo la lluvia.
Después del largo paseo matinal rodeado por las nieblas y empapado hasta los huesos regreso a casa y mientras reviso las fotos tomando un café, rememoro los momentos de soledad que el bosque te ofrece los días de lluvia

Foto 1- Orozko, Bizlkaia 5-11-14



Foto 2- Zeanuri, Bizkaia 11-5-14 



Foto 3- Orozko, Bizlkaia 25-5-14



Fotos 4 y 5- Monte Santiago, Berberana, Burgos 29-11-14





Foto 6- Andoin, Alava 6-12-14



Foto 7- Otzarreta Bizkaia 6-12-14