Por Miguel Angel Fariña de Jesús
Los fenómenos y procesos meteorológicos son en sí mismos una metáfora de la propia esencia de la Naturaleza, que es su dinamismo. Ni siquiera un idílico paisaje con un mar en calma, árboles, montañas y nubes, y donde no corra una brizna de viento, representa ni mucho menos una estampa de quietud. Todo lo que ocurre en el planeta responde a una continua interacción entre los elementos que lo componen y las fuerzas físicas que rigen el universo. Todo en el planeta está en constante evolución.
Tal vez por ello la observación de las denominadas “nubes de evolución” nos proporciona a los aficionados a la meteorología tanta fascinación. Tal vez porque ver el nacimiento, desarrollo y desenlace de un explosivo Cumulonimbus es como visionar un cortometraje, que condensa y resume la película completa de la dinámica de la Tierra.
Desde la humildad de un observador aficionado, este reportaje intentará detener por un instante la evolución de algunas formaciones nubosas, con la certeza de que si lo consigue, cada fotografía mostrará un estado único e irrepetible dentro del proceso de desarrollo de las mismas, como un fotograma congelado de la película a la que antes hacíamos referencia.
Foto 1- Palma de Mallorca. 07/07/2014
Foto 2- Parque Nacional Torres del Paine. Chile. 08/03/2014
Fotos 3, 4 y 5- Palma de Mallorca. 23/09/2014
Foto 6- Palma de Mallorca. 24/06/2014
Foto 7- Palma de Mallorca. 22/04/2014
Foto 8- Palma de Mallorca. 23/09/2014
Foto 9- Palma de Mallorca. 22/04/2014